La atención geriátrica a domicilio está diseñada para acompañar a los adultos mayores en cada etapa de su envejecimiento, cuidando tanto su salud física como su bienestar emocional. Además, buscamos que el paciente mantenga la mayor independencia posible en un entorno seguro y familiar como su propio hogar. Por eso, el equipo de enfermería trabaja de la mano con la familia para diseñar un plan de cuidado que se adapte a las condiciones médicas, el ritmo y las preferencias de cada persona.
Qué incluye la atención geriátrica
Evaluación integral del estado físico, cognitivo y emocional del paciente.
Además, apoyo en la movilidad, el aseo personal y las actividades de la vida diaria.
También, administración de medicamentos y control de enfermedades crónicas.
Asimismo, prevención de caídas y adaptación del entorno para mayor seguridad.
Por último, acompañamiento emocional y compañía durante el día a día.
Atención geriátrica pensada para cada etapa
Planes de cuidado personalizados según el diagnóstico y las necesidades de cada paciente.
Además, coordinación con médicos tratantes, geriatras y especialistas.
También, toma constante de signos vitales y seguimiento del estado de salud.
Asimismo, apoyo nutricional y cuidado de una alimentación adecuada.
Por último, comunicación cercana con la familia sobre el estado del paciente.
¿Para quién es la atención geriátrica a domicilio?
Este servicio es para adultos mayores que necesitan apoyo en su día a día o que viven con una enfermedad crónica. También es para quienes se recuperan de una hospitalización o ya no pueden quedarse solos con seguridad. Además, es un respiro para la familia que cuida. Primero conocemos al paciente y sus indicaciones médicas; después, asignamos a una enfermera o enfermero en turnos de 8, 12 o 24 horas.